lunes, 9 de abril de 2012

PELEAS ENTRE VECINOS

A la vez que me animé a comenzar a escribir este blog también me registre en el foro del periódico local digital El Día de Carmona, con el ánimo de opinar sobre aquellos temas que pudiesen despertar mi interés. El caso es que después de llevar varios días registrado no puedo menos que sentir cierta desilusión por la orientación que siguen los comentarios de muchos de los foreros. De hecho, posiblemente deje de opinar en ningún foro y me limitaré a escribir aquí mis opiniones, en la intimidad de este blog al cual dudo que reciba muchas visitas.

Evidentemente hay foreros de izquierdas y foreros de derechas; esto es lógico y además sano, ya que se supone que de las opiniones de unos y de otros se deberían poder sacar ciertas ideas intermedias. Pues no, estos foreros no son ni de izquierdas ni de derechas, sino que son de EXTREMA IZQUIERDA y EXTREMA DERECHA. Muchos de ellos rozan e incluso sobrepasan el fanatismo ciego hacia un partido político.

No se si estas personas se dan cuenta que a lo largo de la historia, las posturas políticas extremistas, tanto de izquierdas como de derechas han actuado de igual forma con los ciudadanos...sencillamente los fusilaban. Valgan los ejemplos de la antigua Unión Soviética, China o Corea del Norte (supuestamente de izquierdas) o valgan también los ejemplos del franquismo en España o el nacismo en Alemania (supuestamente de derechas). Repasando la historia nos daremos cuenta de que todos hacían lo mismo, y no precisamente cosas buenas.

El caso es que viendo estas opiniones tan radicales que en algunos casos rayan el insulto personal siento una tristeza tremenda porque me doy cuenta de que tenemos únicamente lo que nos merecemos. Los políticos lanzan a sus "vasallos" a la arena de los foros para que defiendan a toda costa posturas que, en la mayoría de los casos, no son defendibles, como no es defendible ninguna postura extremista. No se si estas personas se dan cuenta de que sencillamente le están haciendo el juego a los partidos políticos, partidos que es más que probable que ni siquiera conozcan a estos defensores que les salen sin quererlo.

En una España de pandereta o Españistan, como se dice por internet, estas posturas no creo que sean las más adecuadas para salir del agujero. No voy a defender mi postura que ciertamente, a veces, puede ser bastante extremista, pero no por ello no voy a dejar de considerar el error que cometemos en estos casos.

Quizás deberíamos dejar de mirarnos unos a otros lanzándonos improperios de todo tipo y volvernos hacia aquellos a los que supuestamente defendemos y que posiblemente se estén riendo de los que los defienden, leyendo sus comentarios desde sus despachos sin poder ocultar una sonrisa maliciosa al ver que tienen quien les haga el juego sucio sin mancharse lo más mínimo.

Es lamentable, pero somos así y difícilmente vamos a cambiar. Al fin y al cabo somos ESPAÑOLES.

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